FNL. Cuando los silencios dicen tanto
Acaba de terminar la que, para mí, ha sido la mejor temporada de esta gran serie. Ha sido un nuevo comienzo, con salidas de personajes carismáticos (qué bueno que volvió a aparecer Saracen) y entrada
de otros que se han unido al engranaje de las tramas sin problema alguno.
En este momento es la única serie que hace que se me ponga la piel de gallina en determinados momentos, la única que consigue que las resoluciones de las historias (incluso las predecibles) te acaben enganchando..
La que consigue que quieras seguir oyendo el no parar de hablar de Becks y Landry (un lujo de secundario)
Y sobre todo, la que más cuenta en sus silencios. Esos que se dan entre los Taylor, esos que hacen que Riggins haya tenido una evolución magnífica como personaje.
Todo parece indicar que acabará pagando el error de su hermano, así que otro grande de Dillon que parece que no tendrá tanta aparición.
Las tres principales historias de esta última temporada han tenido finales diversos. Por un lado, lo negativo de la entrega a las autoridades de Tim (momentazo cuando mira el 33 de su llavero antes de hacerlo) para salvar a su hermano y su familia.
Por otro lo positivo de la salida adelante de los Lions (me ha gustado no tener que soportar a los McCoy esta temporada). Y entre dos aguas tenemos a Tami, que conjuga la parte mala con todo el lío del aborto de Becks y lo grande de su propuesta para solucionar el conflicto.
Y ahora sólo queda esperar a la última temporada de la serie. Espero que sea grande.






